Teulada y Moraira «viven una situación límite en el acceso a la vivienda. Con precios que alcanzan hasta los 4.300 euros el metro cuadrado en Moraira, más de 2.500 € en Teulada y con un mercado del alquiler prácticamente desaparecido para la población residente, la vivienda se ha convertido en el principal problema social del municipio», explica Compromís.
En este contexto, el Ayuntamiento ya ha cedido suelo público a la Generalitat Valenciana para el desarrollo del Plan Vive. Ante esta decisión, Compromís ha presentado una moción al pleno con un objetivo claro: «asegurar que el Plan Vive funcione y que el suelo público se traduzca en vivienda social real, no en negocio para unos pocos».
«El problema no es el Plan Vive en sí, sino cómo se está aplicando. Si no se fijan condiciones claras, el riesgo es repetir modelos que ya han fracasado en municipios vecinos», advierten desde la formación valencianista.
Teulada y Moraira son hoy una de las zonas más caras de la Marina Alta. «Más del 50% de las compras de vivienda se realizan por parte de no residentes, mientras que el alquiler de larga duración ha sido expulsado por el crecimiento del alquiler turístico y estacional, el cual el Ayuntamiento se ha negado reiteradamente a controlar, como ya hacen la mayoría de municipios», afirma Compromís.
Compromís alerta de que, sin una intervención decidida, el municipio corre el riesgo de convertirse en un espacio sin jóvenes, sin familias y sin vida comunitaria estable.
Vivienda «protegida» que no es asequible
La formación pone sobre la mesa experiencias recientes que generan preocupación. «En Xàbia, menos del 20% de las viviendas del Plan Vive son realmente sociales; en El Campello, las viviendas protegidas alcanzan precios de hasta 259.800 euros», afirma Compromís.
«Esto no es vivienda asequible, es mercado con etiqueta social», denuncian.
A nivel autonómico, los datos refuerzan la crítica: «ejecución mínima del plan, incremento del precio máximo de la VPO y reducción de instrumentos públicos que permitían ampliar el parque de vivienda social» según Compromís.
Lejos de quedarse en la denuncia, Compromís plantea condiciones claras y medibles para que el Plan Vive sea realmente útil en Teulada y Moraira:
- 100% de las viviendas en suelo público destinadas a alquiler social,
- precios máximos de 450 euros mensuales,
- criterios de adjudicación adaptados a la realidad local, priorizando arraigo, renta y situación de vulnerabilidad,
- y transparencia absoluta en la gestión del suelo público.
Además, instan a la Generalitat a reforzar el parque público de vivienda y a recuperar herramientas efectivas para combatir la especulación.
«El suelo público debe servir para quedarse a vivir, no para hacer negocio». Compromís concluye que el debate no es ideológico, sino de modelo de municipio: «Si el Plan Vive funciona, debe servir para que la gente del pueblo pueda quedarse a vivir aquí. El suelo público no puede acabar generando beneficios privados mientras el vecindario se marcha».






