Centenares de vecinos y vecinas de todas las edades se han dado este domingo la mano para formar una gran cadena humana y abrazar simbólicamente el último tramo virgen del litoral de Benissa, entre Cala Pinets y La Llobella. Una imagen poderosa, cargada de emoción y también de firmeza, convocada por la plataforma Salvem el Litoral – STOP Patmore para mostrar su rechazo frontal al proyecto Patmore Resort.
Niños, jóvenes, familias enteras y personas mayores han defendido el valor ambiental, paisajístico e identitario de la parcela situada en la Avenida de la Marina, 201. Entre aplausos y consignas, han coreado «Arturo, Iniesta, el poble es manifesta» —en referencia al alcalde Arturo Poquet y a Juan Iniesta, vinculado a la mercantil promotora— y han gritado «Arturo, dimisión», reprochándole su actitud y su defensa continuada de la concesión de la licencia urbanística.
El proyecto, promovido por Benissa Natura S.L. bajo el nombre de «Patmore Resort», contempla la construcción de viviendas de lujo y un hotel en una zona altamente sensible desde el punto de vista ambiental.
Denuncias de daños irreversibles
Los participantes han criticado firmemente que, desde principios de febrero, la empresa ha iniciado trabajos con maquinaria pesada, movimientos de tierra y la tala de más de 300 pinos sanos sin disponer de licencia urbanística. Asimismo, alertan del daño causado a la planta protegida Helianthemum caput-felis, presente en la parcela, y de la instalación de grandes banderolas publicitarias que anuncian el complejo residencial, generando una apariencia de hechos consumados.
«Que no nos la llenen de hormigón», decía una vecina mientras sostenía la mano de su nieta. «No es posible que en democracia esta empresa esté haciendo lo que está haciendo y que al alcalde no se le caiga la cara de vergüenza por no pararlo inmediatamente. ¿Qué tipo de impunidad creen que tienen? ¿O es que hay otros intereses?», afirmaba otro participante. «Es una falta absoluta de sensibilidad medioambiental», añadía un joven.
«Benissa no se merece otro episodio de especulación urbanística que sólo destruirá nuestro territorio y nuestro paisaje», concluía un vecino holandés alarmado por la situación de tensión creciente vivida en las últimas semanas.
En este sentido, los vecinos han criticado la posición del alcalde, a quien acusan de alinearse sistemáticamente con los intereses de la promotora: «Parece que trabaja para ellos en lugar de para el pueblo». Consideran que ampararse en antiguos planes parciales y en una normativa urbanística concebida en una época en la que apenas existía conciencia ambiental no puede servir de justificación para impulsar hoy una actuación que califican de anacrónica e incompatible con la actual emergencia climática y con la obligación de preservar los últimos tramos vírgenes del litoral.
La movilización se ha desarrollado bajo un amplio despliegue de Policía y Guardia Civil, cuestionado y calificado por algunos asistentes como «desproporcionado» e «intimidatorio», pese al carácter pacífico de la concentración y al ejercicio del derecho constitucional de manifestación.
Un proyecto cuestionado por su encaje legal y ambiental
Los vecinos han iniciado una gran recogida de firmas para urgir al alcalde a que no conceda la licencia urbanística al proyecto «Patmore Resort», al considerar que concurren razones de peso ambientales y legales.
La parcela afectada se encuentra en un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) integrado en la Red Natura 2000, lo que implica un régimen de protección reforzada conforme a la normativa europea, estatal y autonómica. Además, alberga la planta protegida Helianthemum caput-felis y está sometida al Plan Especial de Protección de la Franja Litoral de Benissa, que limita actuaciones que alteren el suelo o afecten al arbolado por tratarse de suelo no urbanizable protegido.
Asimismo, se sitúa dentro de la zona de protección de costas, en el límite de los 200 metros establecidos por la Ley estatal de Costas.
Los firmantes advierten de que la concesión de la licencia podría suponer una grave vulneración de la normativa ambiental, urbanística y de protección del litoral, así como la pérdida irreversible de un ecosistema único.
Apoyo político y ambiente reivindicativo
En un ambiente festivo pero reivindicativo, centrado en la defensa del patrimonio natural, han participado el portavoz de Reiniciem Benissa, Juan Carlos Mut; la portavoz de Compromís en Benissa, Mari Carme Ronda; y el portavoz de CIBE, Isidor Mollà. También han asistido el exalcalde Abel Cardona y la portavoz del PSPV en el municipio, Marina Renner.
La cadena humana ha concluido entre aplausos y con un mensaje claro y compartido: la defensa del último tramo virgen del litoral de Benissa no es una cuestión ideológica, sino un compromiso colectivo con el territorio, la legalidad y las generaciones futuras.






